Langosta busca refugiarse

Updated: Nov 11, 2020

Traducción: Laura Ibarra


Hogar dulce hogar (Fraaije et al., 2020)


    Todos saben que los paguroideos modernos (crustáceos relacionados a los cangrejos ermitaños) usan una concha encontrada en su entorno directo para prosperar en un medio ambiente marino. Pero, ¿sabías que, buscar cubierta o refugio en una concha – o lo que sea que pueda proporcionar protección – es un comportamiento normal en organismos que mudan? ¿Y que, podría datar del Cámbrico (hace alrededor de 600 millones de años)? Tales animales que se refugian dentro de otros (incluida la tanatocresis) son conocidos como inquilinos, practicando inquilinismo.


    Un fósil de ammonites del Cenomaniense (Cretácico Superior, hace aproximadamente 100 millones de años) de Kazajistán estudiado en 2013 resultó ser una caja llena de sorpresas. Ese ammonites aloja un fósil de langosta, la cual se hospedaba en la cámara de habitación de su anfitrión mientras, la langosta, aún estaba viva (Fig. 1).


Figura 1. Fósil de género Hoploparia tectumque preservado in situ en una cámara de habitación. La langosta lo usaba como refugio durante la muda. El cefalón de la langosta (cabeza) está resaltado en amarillo, y junto a éste se puede apreciar una pinza. La cabeza de la langosta está orientada hacia la abertura de la concha, demostrando que el fósil completo está en posición de vida. Modificado de Fraaije et al. (2020).

     El exoesqueleto de la langosta, llamado Hoploparia tectumque (tectumque, del latín que significa “techo”) representa una instantánea preciada para la vida antigua de la etología. En efecto, numerosos artrópodos usan un techo o refugio mientras mudan debido a que durante ese proceso sus cuerpos son suaves y por ende, más vulnerables para depredadores. No obstante fue difícil conocer de qué época surge. Esta langosta, sin embargo, no es el primer fósil crustáceo que ha sido descubierto haciendo esto. Exuvia o exoesqueleto de otros tipos de langostas fueron encontrados en ammonites del Jurásico Inferior al Cretácico Superior, así como de cangrejos también recuperados de ammonites del Cretácico Superior, y de nautiloideos del Paleógeno (que son cefalópodos más modernos que los ammonites).


     La primera instancia de un crustáceo decápodo inquilino se remonta al Triásico Medio, y es posible que dicho comportamiento se haya vuelto posteriormente la norma general entre cangrejos ermitaños. Las conchas de los gasterópodos también eran habitualmente invadidos por crustáceos como también de los cefalópodos, explicando el porqué los cangrejos ermitaños modernos usen conchas de los gasterópodos actuales como cuando los ammonites se extinguieron durante la extinción masiva del Cretácico-Paleógeno (K/Pg).


     Fabuloso, ¿no es así? Y aún hay más: Los trilobites del Cámbrico también se refugiaron en conchas de lofoforados (grupo que incluye notablemente a los braquiópodos, bastante comunes en la fauna del Paleozoico) y distintas conchas de cefalópodos de ammonites (estos últimos aparecieron durante la era Mesozoica). El mundo moderno no es TAN moderno después de todo.



Referencia: Fraaije R.H.B., Jagt J.W.M., van Bakel B.W.M. & Tshudy D.M. (2020). A new early Late Cretaceous nephropid lobster (Crustacea, Decapoda) from Kazakhstan, entombed within an ammonite body chamber, Cretaceous Research 115, 104552. doi: 10.1016/j.cretres.2020.104552







18 views0 comments

Recent Posts

See All